Las clases de Primero y Segundo de Primaria viajamos a Astorga el 21 de mayo para conocer algunos de sus monumentos y museos más interesantes.
Dimos un bonito paseo por la ciudad y tuvimos la oportunidad de visitar el Palacio Episcopal de Gaudí, el Museo Romano y el Museo del Chocolate.

Nos encantaron las visitas que realizamos y aprendimos de arte, de la historia de los romanos en la zona y además de la tradición y elaboración de chocolate en Astorga con una degustación incluida.
Al final de la jornada también disfrutamos de un picnic al aire libre y tuvimos oportunidad de jugar en un parque.
Desde cocinas lubay apoyamos estos programas de excursiones y viajes culturales que promueven el conocimiento y la cultura. En nuestras exposiciones siempre intentamos incluir algunos tipos de temáticas de viajes y lugares culturalmente ricos para nuestras cocinas.
En la actualidad, la protección contra incendios se ha convertido en un pilar esencial para cualquier tipo de edificio, especialmente en centros educativos donde la seguridad de los más vulnerables es prioritaria. La implementación de un sistema integral de Seguridad Contra Incendios (SCI) no solo cumple con la normativa vigente, sino que representa un compromiso ético con la vida y la preservación de bienes materiales.
El diseño de un edificio debe contemplar desde sus cimientos la integración de la SCI. Esto implica que, desde la fase de planificación arquitectónica, se identifiquen los riesgos potenciales y se definan medidas para garantizar resistencia estructural, evacuación rápida y accesibilidad a los equipos de intervención.
El uso de materiales ignífugos y tratamientos intumescentes es fundamental. Entre las medidas más relevantes destacan:
Un diseño integrado requiere sistemas coordinados que permitan detectar el incendio de forma temprana y activar mecanismos de extinción de manera inmediata. Entre estos sistemas destacan:
La planificación arquitectónica debe asegurar:
El equilibrio entre estética y seguridad es posible: un edificio puede ser funcional, elegante y seguro a la vez.
Para diseñar un SCI efectivo, es imprescindible entender cómo se inicia, se propaga y se desarrolla un incendio.
Cada área de un edificio presenta distintos niveles de inflamabilidad:
La correcta clasificación del fuego (A, B, C, D o F) permite seleccionar los sistemas de extinción más adecuados, como por ejemplo cualquier extintor certificado según su categoría.
Los incendios se originan por fallos eléctricos, sobrecargas, errores humanos o mantenimiento inadecuado. La SCI debe contemplar:
La modelización CFD permite anticipar la propagación de humo y fuego, optimizando:
El éxito de un diseño de seguridad contra incendios depende también de la preparación y conciencia de los ocupantes.
Los usuarios deben conocer rutas de evacuación, puntos de encuentro y manejo básico de extintores. La percepción del riesgo acelera la respuesta ante emergencias y reduce daños.
Cada edificio debe contar con un plan de autoprotección que contemple:
Además, un armario extintor estratégicamente ubicado asegura que los equipos estén accesibles y en condiciones óptimas.
Un SCI eficaz integra tres niveles esenciales:
La integración coherente de protección activa contra incendios a estos niveles convierte a cualquier edificio en un espacio resiliente y seguro.
La digitalización potencia la protección contra incendios mediante:
La tecnología convierte al edificio en un sistema inteligente capaz de detectar, reaccionar y comunicar ante cualquier incidente.
La seguridad no termina con la instalación de equipos. Las auditorías periódicas permiten:
Un diseño integrado de la Seguridad Contra Incendios es más que un requisito normativo; es una filosofía de ingeniería aplicada. Estudia edificio, personas y riesgos como un sistema interdependiente. Así, la protección contra incendios se convierte en un valor estratégico, protegiendo vidas, bienes y la continuidad operativa de cualquier centro educativo o edificio corporativo.
Para lograr esta eficacia, es fundamental mantener actualizados todos los sistemas, fomentar la formación constante y aplicar la tecnología más avanzada en seguridad activa y pasiva. Desde protección activa contra incendios hasta auditorías periódicas, cada componente juega un papel decisivo en la prevención y control de emergencias.
Por lo tanto, un edificio seguro es aquel que integra planificación, tecnología, formación y mantenimiento en un solo sistema vivo capaz de anticiparse y responder frente a cualquier riesgo de incendio.